Desde que tengo memoria me atraen las sensaciones fuertes y la idea del sufrimiento ajeno me intriga. Ese interés, sin embargo, escondía algo más profundo: una soledad y una curiosidad que me cuesta reconocer. No quiero que los demás lo sepan, pero a menudo me pregunto si habrá alguien capaz de comprender esta parte mía. ¿Quedará siempre insatisfecha esta curiosidad? ¿O terminará transformándose en algo distinto, más humano y reparador?