Tras perder a su esposa, un modesto jefe de oficina decide volcar toda su vida y esfuerzo en cuidar de su pequeña hija. Sin embargo, su tranquila rutina se desmorona por completo cuando el nuevo empleado de la empresa le suelta una frase devastadora: «Jefe, ¿no se acuerda de lo de anoche? Se me echó encima». Con la mente hecha un caos, mantener la compostura va a ser más difícil de lo que pensaba.