Reencarné dentro de una novela romántica fantástica donde un emperador tirano amante de la guerra se enamora de una heroína santa tan brillante como el sol.
'Que el emperador termine enamorándose de la protagonista fingen una relación solo es tema de conversación para la alta sociedad.'
Para una simple funcionaria del palacio imperial que ni siquiera llega a ser un extra, lo más importante es si mañana tendrá horas extra o no.
Aun así, viviendo con esfuerzo como una persona común, pensé que había recibido como recompensa a un novio increíblemente guapo...
“¿Piensas solo tomarme de la mano mientras salgamos y besarme recién en la boda?”
“Te arrepentirás.”
“No lo haré.”
¿No hay forma de retractarme de lo que dije?
...Era demasiado guapo para ser un simple extra.
“Lina, ¿piensas aprovecharte del emperador y huir?”
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