Judith se despierta un día y descubre que, tras la muerte de su padre, se ha convertido de la noche a la mañana en una baronesa ahogada en deudas; entonces se da cuenta de que ha reencarnado en una novela que leyó en su vida anterior. Decidida a aprovechar su conocimiento de la trama original para saldar sus deudas, entra en la casa del duque como nuera por contrato, haciéndose pasar por la falsa esposa del hijo desaparecido de la familia. Salir de las deudas, disfrutar de los lujos que nunca pudo permitirse en su vida real… solo son unos meses, así que ¿por qué no aprovecharlos al máximo? Pero entonces… el marido que, en la novela original, nunca regresa… regresa. «Así que tú eres mi esposa. La que lleva a mi hijo».