Benjamin Barker, un agente especial de la CBI, intenta capturar a Ian Basti, el líder de una poderosa organización criminal, pero es superado y hecho prisionero. Durante su cautiverio, Benjamin es sometido a duros interrogatorios y presiones extremas, además de ser abandonado por sus propios compañeros.
A pesar de todo, decide permanecer cerca de Ian para obtener información sobre el funcionamiento interno de la organización y sus operaciones ilegales.