Tiene un fetiche secreto, le vuelven loco los chicos sin experiencia. Le encanta su torpeza, su inocencia y el empeño que le ponen en la cama. Tras devorarlos, los abandona fingiendo ser el "bueno de la película" antes de que se obsesionen con él. Sin embargo, está harto de novatos patéticos; él busca el espécimen definitivo: un auténtico nerd, guapo, con buen cuerpo y cero experiencia. Y acaba de encontrarlo en su nueva clase de la universidad.