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Transmigré como sirviente en una novela +19 de un ex jefe mafioso - Capítulo 23

Como siempre, me levanté dispuesto a preparar el desayuno. Pero, a diferencia de otros días, la cocina estaba algo ruidosa.  

 

Al escuchar movimientos apresurados, pensé que Hwangyu había bajado temprano y me dirigí hacia allí.  

 

Sin embargo, no era Hwangyu quien estaba en la cocina.  

 

—¿Qué… ya se levantó…? ¿Quién es usted?  

 

—Oh, qué muchacho tan guapo.  

 

En la cocina había una señora que nunca había visto antes.  

 

Tenía el cabello rizado por la permanente y un rostro redondo.  

 

“¿Por qué hay una desconocida en esta cocina?” 

 

No pude ocultar mi desconcierto.  

 

¿Existía un personaje así en el libro? No, no lo recordaba.  

 

—Desde hoy trabajaré aquí. ¿Y tú? ¿Vives en esta casa?  

 

—…Ah, yo soy el sirviente aquí. ¿Dice que va a trabajar desde hoy?  

 

—Sí. Me dijeron que empezara hoy, pero no sé qué hacer primero, así que pensé en preparar el desayuno y estaba buscando qué hacer.  

 

—Un momento, por favor.  

 

Al escuchar eso, me quedé aún más desconcertado.  

 

“¿Que empezaba a trabajar hoy…?”  

 

Rápidamente traté de recordar.  

 

La primera aparición de la protagonista en la novela, el encuentro con Park Gyumin.  

 

Su llegada era casi idéntica a esta situación.  

 

Después de la entrevista con la protagonista, Hwanhee simplemente le había dicho cuándo empezar. Todo lo demás lo gestionaba Park Gyumin.  Así fue como, en la novela, Park Gyumin un día se encontraba de repente con Park Hana trabajando en la cocina y se enamoraba a primera vista, convirtiéndose desde entonces en su servidor voluntario.  

 

Por eso yo también había supuesto que tarde o temprano me tocaría vivir esa situación.  

 

…Pero no era esta la que había imaginado.”

 

Me había preparado para conocer a Park Hana, no para encontrarme con una señora de mediana edad con el cabello rizado por la permanente.  

 

“¿Por qué, en lugar de la encarnación de la pureza y la fragilidad, Park Hana, estaba aquí esta mujer de unos cuarenta y tantos años? Su aspecto no coincidía en nada con la imagen que yo recordaba de la portada. Ni siquiera la edad correspondía.”  

 

Aun así, con la duda en el corazón, pregunté con cautela:  

 

—¿Su nombre no será… Park Hana, verdad?  

 

—No, soy Kim Youngsook.  

 

“Ah, entonces era la señora Kim Youngsook.”  

 

Park Hana y Kim Youngsook. Ni una sola letra en común.  

 

No quedaba más remedio que aceptar que Park Hana no había llegado.  

 

Busqué en mi memoria si había algún episodio parecido en la novela, pero no encontré nada. Absolutamente nada.  

 

“Algo estaba muy mal. Necesitaba confirmarlo.”  

 

—Por favor, espere un momento. Voy a llamar al señor Jeong Hwanhee y después le diré qué tareas debe hacer.  

 

—Está bien, está bien. Como prefiera. Este refrigerador es increíble, no falta nada. Yo me quedo mirando mientras tanto.  

 

…Pero, ¿por qué me habla en tono tan informal?”  

 

Fruncí ligeramente el ceño, molesto por su manera de dirigirse.  

 

Aunque hubiera diferencia de edad, era la primera vez que nos veíamos, y aun así me hablaba como si fuera un subordinado. “Yo llevaba más tiempo trabajando aquí. “

 

Me incomodaba, pero lo primero era aclarar la situación con Hwanhee, así que regresé a mi habitación.  

 

De inmediato busqué el teléfono.  

 

Después del secuestro de Hwanyeong, había comprendido la importancia de tener los números de contacto, así que ya tenía el de Hwanhee.  

 

Necesitaba saber cuanto antes por qué una señora desconocida había sido contratada como sirvienta. Rezaba para que todo fuera un error.  

 

Ring…  

 

El tono de llamada sonó.  

 

Esperé con el corazón encogido a que contestara.  

 

[¿Hola?]  

 

Una voz grave y agradable se escuchó al otro lado. No solo era guapo, también tenía una voz atractiva por teléfono.  

 

Me aclaré la garganta y respondí:  

 

—Buenos días, señor. Soy Park Gyumin, el sirviente.  

 

—[Ah, señor Park Gyumin. Sí, ¿qué ocurre?]

  

—Verá, aquí ha llegado la señora Kim Youngsook diciendo que fue contratada como sirvienta. ¿Es correcto?  

 

Por favor, dígame que no. Que es un error.”

 

Esperé ansioso la respuesta de Hwanhee.  

 

Tras un breve silencio, contestó:  

 

—Sí, es correcto. Iba a llamarle, pero estaba ocupado y lo olvidé. Tiene bastante experiencia como sirvienta, así que hará bien su trabajo. Por favor, enséñele las tareas que debe realizar.  

 

“¡Maldición, es cierto! No era un error, había llegado la persona correcta.”  

 

—Pero, señor…  

 

[Sí, ¿qué pasa?]  

 

Lo llamé sin pensarlo, pero de pronto me quedé sin palabras.  

 

“¿Qué debería preguntar?”  

 

“¿Conoce a la señorita Park Hana? ¿Ella también vino a la entrevista? ¿Por qué no la contrató? ¿Por qué eligió a esta señora? ¿Acaso se confundió al verla porque no llevaba gafas?” 

 

Tenía tantas preguntas, pero no podía hacerlas directamente.  

 

Debía hablar con rodeos para que Hwanhee no sospechara.  

 

Y más aún considerando que la verdadera identidad de Park Hana era la de una espía.  

 

Respiré hondo y decidí preguntar lo que más me intrigaba: la entrevista.  

 

Si había ocurrido algún problema allí, debía ser algo serio. De lo contrario, no tendría sentido que en lugar de Park Hana, apareciera Kim Youngsook, un personaje que ni siquiera existía en el libro.  

 

Con el tono más cauteloso posible, pregunté:  

 

—Señor, disculpe… ¿usted mismo realizó la entrevista?  

 

[¿Eh? Sí, claro. Como iba a entrar en nuestra casa, debía verla personalmente.]  

 

Hasta ahí, todo coincidía con la novela.  

 

—¿Fueron muchos los que vinieron a la entrevista?  

 

—[Unos tres candidatos.] 

 

Sí, eso tenía sentido. Uno debía ser la señora que estaba ahora, otro el hombre corpulento, y el último, Park Hana. Todo parecía encajar. Pero entonces, ¿por qué había tomado esa decisión? No lograba entender en qué punto se había desviado todo.”  

 

Por si acaso, continué con más preguntas:  

 

—Así que hubo bastantes candidatos. ¿Y… acaso hubo otra mujer?  

 

—[Sí, la hubo… pero, ¿por qué le interesa?]  

 

Sabía que me haría esa pregunta.  

 

—No, es solo que la señora es bastante mayor. La diferencia de edad me resulta un poco incómoda. Pensé que quizá alguien más joven hubiera sido mejor… Perdón si fue una falta de respeto.  

 

—[Había una mujer de su misma edad, señor Park Gyumin, pero no tenía experiencia, así que no la contraté. La señora Kim Youngsook tiene mucha trayectoria y será de gran ayuda. Si le resulta muy incómodo, podríamos contratar a alguien más…]

 

“¡Entonces trae a la protagonista! ¡Maldito protagonista masculino!” 

 

En mi interior quería gritarlo, pero como sirviente no podía llegar tan lejos. Incluso lo que acababa de decir ya era sobrepasar los límites.  

 

—No, está bien. Perdón por mis palabras. No se preocupe demasiado. Le enseñaré a la nueva señora lo que debe hacer. Ahora debo preparar el desayuno. Termino la llamada aquí.  

 

Tras escuchar su “de acuerdo”, colgué.  

 

Sentía que la cabeza me iba a estallar. Pero lo primero era el desayuno. No sabía qué estaba ocurriendo, pero debía atender a Hwangyu y Hwanyeong.  

 

Me obligué a calmarme y caminé hacia la cocina.  

 

  ˏˋ꒰♡ ꒱´ˎ

 

…Colgó.”  

 

“Normalmente se mostraba tímido y apenas hablaba, pero ahora se expresaba con firmeza.” 

 

La nueva actitud de Park Gyumin sorprendió a Hwanhee. Sin embargo, no era la reacción que esperaba.  

 

Pensó que se alegraría, pero parecía que no estaba satisfecho. “¿Quizá debió contratar a Park Hana?”  

 

Hwanhee miró el teléfono colgado y se levantó lentamente.  

 

Pero Park Hana parecía demasiado pequeña y frágil para las tareas duras. Temía que se enfermara si le encargaba demasiado.  

 

Por eso había elegido a la experimentada Kim Youngsook, pensando que sería de ayuda para Park Gyumin. Aunque, al parecer, la diferencia de edad le resultaba incómoda.  

 

Bueno, con el tiempo se acostumbraría.  

 

Jeong Hwanhee se acercó a la ventana y se quedó mirando afuera, absorto.  

 

Aunque era temprano, en sus ojos no había ni rastro de sueño.  

 

“¿Dónde demonios se ha ido?”  

 

Lo importante para él en ese momento no era el asunto de la sirvienta.  

 

Su mente estaba ocupada únicamente por aquel hombre.  

 

Kim Hanyul.  

 

Había intentado encontrarlo después de que desapareciera, pero la información que tenía era demasiado escasa.  

 

No sabía su rostro ni dónde vivía.  

 

Solo que su voz era juvenil, que era de baja estatura y que parecía residir en aquel vecindario. Eso era todo.  

 

Si vivía allí, entonces era lógico que pudiera traer comida todos los días y encargarse de las comidas.  

 

Suposiciones basadas únicamente en sus acciones. Podía estar equivocado, pero si no vivía en la zona, el campo de búsqueda se volvía demasiado amplio.  

 

Ya no lo había encontrado hasta ahora; si no estaba en ese barrio, entonces…  

 

Por eso, aferrándose a la última esperanza de que viviera allí, Hwanhee se movió para buscarlo.  

 

Incluso soltó a los mafiosos de la zona para rastrear a Kim Hanyul.  Pero todos los hombres bajos que le llevaron resultaron ser falsos.  Con apenas unas palabras de conversación, podía darse cuenta.  

 

Debí haberlo encontrado en aquel momento.”  

 

Había sentido que lo tenía casi en sus manos, y jamás imaginó que desaparecería así.  

 

“Como si se hubiera elevado al cielo o tragado por la tierra… “

 

Ni siquiera había podido devolverle el favor a su salvador. ¿Sería que nunca volvería a verlo?  

 

“¿No había alguna manera de lograrlo?”  

 

Los ojos de Hwanhee se oscurecieron.  

 

El sentimiento que se asentaba en su mirada no era gratitud hacia su salvador, sino una mezcla de afecto y obsesión hacia alguien… algo que él mismo aún no alcanzaba a reconocer.  

 

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