—Cariño, ya no quiero más, me siento muy mal…
—Bebé, pórtate bien, termínate esta medicina.
El apuesto hombre envolvía a la mujer entre sus brazos, convenciéndola con ternura mientras le daba de beber su medicina.
Qiao Mianmian se cruzó en el camino de Mo Yesi, el heredero más prestigioso de toda la ciudad de Yuncheng, y terminó pasando la noche con él. Tras ofrecerle beneficios a cambio de matrimonio, la recién nombrada señora Mo descubre de pronto que tiene el poder de conseguir todo lo que siempre deseó.
—Cariño, hoy abofeteé a la Reina del Cine, Cheng Feifei, ¿fui demasiado lejos?
—Bebé, ¿te duele la mano? Déjame masajearla por ti.
—Cariño, llegué al límite de tu tarjeta de crédito, ¿estás enojado?
—Bebé, ¿estás contenta con tus compras? Avísame cuando necesites más.
—Cariño, hoy estoy muy cansada, no me quiero mover…